martes, 12 de marzo de 2013

Que bueno fue habernos encontrado (Capítulo 5)

- Eu, sabés que quiero para fin de año?
- Que cosa?
- Quiero que el momento de las 00:00, de fin de año, lo pasemos dandonos un beso, escuchando Only
Ones Who Know.
- De verdad? -Sophie cantó ''And i hope you're holding hands by New Years Eve''-.
- Si.
- Pero... es medio depresiva, amor. Todo bien, pero podríamos escuchar otra cosa - dijo riendo -
- Supongo. Pero igual, viste. Sería lindo para mi. Podemos?
- Bueno, está bien. Así será. Será un lindo año nuevo.
Max volvió a la realidad luego de recordar esa conversación. Al final no hubo nada.
Este año nuevo, Max solo besará botellas y si hay suerte, a su almohada, cuando
llegue ebrio a su casa. Hoy Max escuchará música y recordará.
Y los recuerdos van a caminar por su cabello para luego hacer viajes super
rápidos a la luna. Hoy Max va a imaginar que todo duele menos.

Hoy es solo un día, pero hoy termina este año. Su vida no cambiará
mágicamente después de las doce. Pero va a ser un cierre simbólico a
todo lo que le pasó. Este año que pasó, Max aprendió que a veces, incluso
cuando estamos más seguros de que estamos con la persona indicada, todo puede
dar una vuelta de 180 grados y terminar de una manera muy triste. No hay chicas
perfectas para nadie, ni siquiera cuando el sexo es hermoso y lloran con las mismas
películas, o ríen muy facilmente y la química cada vez que se ven es perfecta. Ni siquiera
cuando cada vez que se miran, sienten que están viendo a la gran verdad de la vida.
Porque nunca, nunca se sabe cuando puede llegar el día en el que todo cambie de repente.
Le puede pasar a cualquiera. Literalmente. A cualquiera. Max quiso poder tener
la atencion de todo el mundo entero y decirles ''Por favor, siempre que vean a alguien
triste, acérquense a el, o ella. Cántenle un tango, diganle que son lindos, hermosos e
interesantes. Diganles que tienen una linda sonrisa. Diganles algo lindo.
Porque cuando alguien está triste, hasta la caricia más suave del viento puede ayudar
a que el corazón más caído sonría, por lo menos un poquito.''

Max escuchó a Los Campos Magnéticos y va a tratar de hacer de su tristeza una virtud.
Hoy, Max va a ahogarse en cerveza y se va a despertar solo.

Y así fue.

Se levantó y fue a mirar por la ventana. Acaso ese arbol siempre estuvo ahí? Es gracioso
como no nos damos cuenta de cosas muy tontas y las obviamos, generalmente inconcientemente.
Y con esa conclusión, Max se dio cuenta de todo. Se dio cuenta de lo bueno, y de lo malo. De lo
lindo, y de lo feo. Rió, nerviosamente. Estrepitosamente. Se sentó en la cama y siguió riendose,
simil loco, simil corazón roto y Max se alivió infinitamente.

- Yo hice lo que pude. No puedo hacer todo. Yo era solo una parte de la relación.

Se acostó en la cama, y sonriendo con los ojos cerrados, aprovechando que estaba
solo, vociferó, con un tono definitivo, fatal, final.

- Yo no tengo que estar sufriendo por esa pelotuda.

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