lunes, 22 de abril de 2013

- don't you dare to play with my heart -

oh, did i put sugar in your ears?
did you needed some love?
did you needed nice words because you were feeling down?

you know i'll always be for you
everytime that you feel blue
i'll always be for you

so please, let me beg you
don't you dare to play with my heart
you and i know it's the only one i have

you will never fall
i'm writing songs about you every day
and i'm working full time just to hear you say
''i'm happier than i've ever been''

you know i'll always be for you
everytime that you feel blue
i'll always be for you

so please, let me beg you
don't you dare to play with my heart
you and i know it's the only one i have

domingo, 21 de abril de 2013

- verdadera -

toco tus manos
y bajo a tus brazos
oh
el relieve.
lo puedo sentir perfectamente.

bajo a tus piernas
y siento que tiemblas
entonces
abrazo tu cuerpo
y beso tu pelo lentamente.

mirame a los ojos
dejame hablar con ellos
mostrarte todo lo que siento
y ahorrarme el palabrerío.

verdadera
eso es lo que sos
cada lágrima es sincera
cada palabra es realidad
no me hace falta mirar
puedo confiar en que vas a guiarme bien hacia donde debo caminar

y de las paredes empiezan a salir flores
que cubren el blanco del baño
y bueno, vos
como una flor más
te movés con el viento.

tus pies dejan marcas en la arena
y no hay mar ni ola que las pueda sacar
te aferrás con fuerza a mi corazón
no hay canción ni persona que eso pueda cambiar

tus tatuajes no son las únicas marcas en tu cuerpo
que me cuentan quien sos
y quien fuiste.
voy a abrazar tu pasado
igual de fuerte que cuando beso tus labios:
con la misma pasión del presente.
espero ser claro.

y el futuro?
el futuro no me muestra nada más que luz y sol
porque se que en él, yo voy a estar con vos.

- 00:00 / mediodía -

que patético me veo cuando lloro.

las lágrimas corren por mis mejillas y me bañan. algunas llegan a mi boca y saben feo. saben a tristeza y caminar solo por la calle. saben a fracaso, y a camas vacías. saben a angustia y a no dar un beso hace meses. saben a no sentir nada bueno. mis ojos se cierran, a veces, cuando las lágrimas se acumulan, para luego dejar caer dos o tres. yo no me puedo ver, pero se que se ponen rojos. mi boca se tuerce y hago puchero. mis labios se secan. con mis manos aprieto fuerte mi ropa y la retuerzo para no tirarme por la ventana de la bronca. cuando lloro, me siento feo, inutil, y sin valor.

que patético me veo cuando lloro.

jueves, 11 de abril de 2013

Buenos Aires desde el cielo me hace acordar a la chica que todavía no encuentro y quiero que me ame.


Buenos Aires desde el cielo se ve pequeña. Cuando caminás sus calles llenas de pequeños ladrillos y de bolsas de basura en el suelo mirás a la gente y sus caras de tristeza (salvando a las chicas y chicos que aún logran sacar vida dentro de la miseria) y te encontrás observando lo que está alrededor, y mirás arriba, hasta el cielo, te encontrás con los edificios, enormes, afectados por la humedad que tan mal le hace a algunos y tan poco le afecta a algunos otros. Que enormidad. Que enormidad Buenos Aires. ¿Saben algo? Yo acabo de mirar a Buenos Aires desde el cielo, sin ser un pájaro, y Buenos Aires es pequeñísima. Y lloré. Lloré porque se que voy a extrañar a todas las personas que habitan ese minúsculo lugar. A los músicos callejeros, a los vendedores del subte. A los y las laburantes que se levantan temprano y viajan en colectivo para llegar a sus trabajos. A los vecinos que te indican como llegar a algún lugar. A los artistas. Y por favor, permítanme hacer un apartado para los artistas que viven allí; los amo y muchos de ellos se sienten solos en toda esa maraña de confusión que es el crear. Mis queridos artistas, pintores, músicos, escritores, por favor, nunca olviden el momento en el que viven y lo que sienten y piensan en este momento. Lleven en su corazón el amor que tienen por lo que hacen por siempre, pues es un amor que siempre estará con ustedes y que, si siguen fieles a el, les traerá a alguien que les hará caricias con sus manos en los cuerpos desnudos bajo las sábanas baratas manchadas por el vaso de fernet que tomaron esa vez que se sintieron solos y se emborracharon un poco.

Querida Buenos Aires. Te voy a extrañar. Si fueras una persona, trataría de conquistarte sin dudarlo. No se como sería tu cuerpo. ¿Importaría eso acaso? Claro que no. De todos modos se que tus labios derrocharían pintalabios rojo, y que tus besos sabrían a cigarrillo y cerveza. Que dormiría en tu pecho y serías la almohada más mullida y más suave del universo.  Que tus piernas serían el hogar de mis dedos inquietos que nunca dormirán y tendrán el insomnio más largo de la historia. En tu espalda dibujaría con marcador deleble palabras que traten de hacer justicia a la descripción que quiero hacer sobre vos. Tus ojos serían grises. O negros. Eso no puedo vaticinarlo correctamente como tal vez sea lo anterior. Se que allí yo vería a las calles que caminé y quiero caminar por siempre.  Yo miraría esas calles que a veces se inundan (como sueles inundarte cada tanto, Buenos Aires) con lágrimas y actuaría como empleado de limpieza y limpiaría el agua en tus ojos-calles con un pañuelo que tengo guardado en el bolsillo derecho de mi pantalón hace mucho tiempo, solo para vos. Y tu voz sería única en su tipo. Sería capaz de cantar las canciones más agudas imaginables. Como esas que solemos escuchar, donde los hippies del hoy que se ponen polleras y se hacen tatuajes con colores bien vivos agarran una guitarra, una flauta melódica y hablan del amor. O también podrías imitar a los tangueros de ley, de esos que lloraron por mujeres. ¡Como hombres que fueron, carajo!  Esos tangueros que iban al café o al bar y pensaban sin parar, hasta que iban a cantar penas a las milongas, con voces raspadas por el aguardiente. Si vos fueras una persona yo te amaría con la pasión con la que amé a algunas mujeres, y aún más. Si, aún más! Pero creo que aún no estamos destinados a ser felices juntos.

Ay, querida.

Te extrañaré tanto, mi pequeña Buenos Aires. Mi corazón siempre será tuyo.